Una introducción.
Investigado por el equipo editorial de Audiala a partir de registros históricos, archivos arquitectónicos y conocimiento local.
EEn algún rincón de uno de los parques públicos más antiguos de Santiago, una mujer se transforma en gorila sobre un escenario mientras las montañas rusas retumban por encima. Fantasilandia, el parque de diversiones más grande de Chile, lleva haciendo ese truco —y decenas más— desde 1978, cuando abrió con apenas ocho atracciones y una montaña rusa que la prensa llamó la mayor de Sudamérica. Casi cinco décadas después, sigue ocupando la misma e improbable parcela del Parque O'Higgins: una máquina comercial de adrenalina incrustada en un espacio verde público y gratuito.
El parque se divide en tres zonas —Kids, Family y Adrenalina— y sus atracciones parecen un catálogo de fabricación mundial. Vekoma en los Países Bajos, Zamperla en Italia, Intamin en Suiza, Mack en Alemania. Para un parque que empezó con equipos europeos importados comprados por US$2 millones, el abastecimiento siempre fue internacional. Los gritos, eso sí, son inequívocamente chilenos.
Lo que mantiene interesante a Fantasilandia después de tantos años no es solo la maquinaria. Los abuelos recuerdan la montaña rusa Galaxy original, los adolescentes hacen fila para Raptor y todo el mundo tiene una opinión sobre el espectáculo de la Monga. En una ciudad donde buena parte del entretenimiento se mudó a los centros comerciales, este lugar todavía huele a churros y aceite de máquina.
01 Qué ver.
Raptor
Tsunami
La Monga y la Zona Niños
02 En imágenes.
Planifica y escucha Fantasilandia con Audiala.
Audioguía en el bolsillo, itinerario en el navegador. Pensado para cómo viajas de verdad.
03 Visitor logistics.
El andamiaje práctico para una buena visita — en breve.
Cómo llegar
Tome la Línea 2 del Metro hasta la estación Parque O'Higgins: la entrada del parque queda a cinco minutos a pie hacia el sur, entre el verde. En auto, entre al Parque O'Higgins por Avenida Beauchef o Avenida Blanco Encalada; hay estacionamiento de pago dentro del recinto. Desde el centro de Santiago, el trayecto tarda unos 15 minutos en taxi o aplicación de transporte.
Horario de apertura
En 2026, Fantasilandia suele abrir fines de semana y feriados de mediodía a 8 PM durante el año escolar (marzo-noviembre), y todos los días en el verano chileno (diciembre-febrero) con horario extendido hasta las 9 o 10 PM. El parque cierra los días de lluvia sin aviso previo; revise su sitio web oficial o sus redes sociales la mañana de la visita, sobre todo en invierno.
Tiempo necesario
Una visita centrada en las atracciones principales toma 3 a 4 horas. Las familias con niños pequeños que quieran recorrer la Zona Kids y la Zona Family deberían reservar 5 a 6 horas completas. En fines de semana y feriados de alta demanda, las filas pueden duplicar el tiempo total; llegar a la apertura evita lo peor.
Entradas y costo
Fantasilandia vende pulseras con acceso ilimitado a las atracciones, con distintas tarifas para niños y adultos. En 2026, calcule un precio aproximado de CLP 15,000–22,000 por persona, según la categoría de altura y la temporada. Compre las entradas por internet con antelación: el parque suele ofrecer descuentos exclusivos en la web de 10–20%, y además evitará la fila de boletería.
05 Tips for visitors.
Pequeñas cosas que cambian el día.
Elija bien la hora de la visita
Las visitas entre semana durante el verano chileno (enero-febrero) tienen las colas más cortas. Las tardes de fin de semana en primavera son lo peor: las familias santiaguinas llegan en masa y la fila de la montaña rusa Raptor puede pasar de los 45 minutos.
Cuide sus pertenencias
Parque O'Higgins reúne a mucha gente, y en la zona de la estación de metro se producen carteristas de vez en cuando. Lleve el móvil en los bolsillos delanteros, deje los objetos de valor en el hotel y manténgase atento al cruzar el parque después de que anochezca.
Coma fuera del parque
La comida dentro del parque es cara y bastante floja. Camine 10 minutos hacia el norte hasta Barrio Franklin para comer cocina chilena casera, barata y excelente; pruebe las cocinerías del Persa Biobío para una cazuela o un completo que cuesta una tercera parte de lo que pagaría dentro de Fantasilandia.
Límites de altura en las atracciones
Las atracciones de la Zona de Adrenalina aplican requisitos estrictos de altura mínima, normalmente entre 1.30–1.40 m. Mida a sus hijos antes de ir: pocas cosas arruinan más rápido la mañana que un niño al que le faltan dos centímetros para subir al Boomerang y no consigue consolarse.
Lleve ropa de recambio
La atracción acuática Tsunami y la montaña rusa de agua Pirate Revenge le dejarán empapado de cintura para abajo. Lleve una camiseta seca y unos pantalones cortos en una bolsa pequeña, o pasará las tres horas siguientes chapoteando por el parque con los vaqueros mojados.
Combínelo con Parque O'Higgins
El parque está dentro de uno de los mejores espacios verdes públicos de Santiago De Chile, y entrar es gratis. Llegue temprano, recorra los jardines y la laguna antes de que abra Fantasilandia, y luego súbase a las atracciones. El contraste entre los viejos árboles silenciosos y las montañas rusas llenas de gritos es parte de la gracia.
Dónde comer
No te vayas sin probar
Consejos gastronómicos
- check Todos los restaurantes de Av. Beauchef están a distancia a pie de Fantasilandia; no hace falta tomar taxis entre el parque y el almuerzo.
- check El almuerzo es la comida principal en Santiago De Chile, normalmente entre las 12:00 y las 2:00 p. m. Muchos locales ofrecen un buen menú del día por unos CLP 4,000–6,000.
- check En los restaurantes pequeños todavía se usa mucho el efectivo, aunque la mayoría acepta tarjetas. Conviene comprobarlo antes si piensa pagar con tarjeta.
- check Para comer ceviche fresco o congrio, el Mercado Central (a unos 4 km al norte) es un clásico, aunque muy turístico; Vega Central es más auténtico y más barato.
Datos de restaurantes de Google
04 A history of reinvention.
Una apuesta de dos millones de dólares por la alegría
Santiago De Chile, a mediados de los años 70, tenía parques, plazas y cines, pero no un parque de diversiones. A Gerardo Ortega le pareció a la vez un problema y una oportunidad que una ciudad de cuatro millones de habitantes no tuviera un lugar pensado para que las familias subieran a montañas rusas. En 1977, él y un grupo de amigos empezaron a construir en un terreno dentro del Parque O'Higgins, importando atracciones desde Europa con un presupuesto de aproximadamente US$2 millones.
El parque que abrió el 28 de enero de 1978 tenía ocho atracciones. La montaña rusa Galaxy, promocionada como la más grande de Sudamérica, era la estrella. Los periódicos chilenos compararon la inauguración con la llegada del propio Disneyland al país. La comparación era generosa. Pero el entusiasmo era real.
Gerardo Ortega y el Disneyland de los Andes
Gerardo Ortega no venía de la industria del entretenimiento. Según relatos locales, era un empresario que vio algo evidente: las familias de Santiago De Chile no tenían adónde ir los fines de semana que reuniera atracciones, comida y espectáculo bajo una sola entrada. Su propuesta era simple: importar tecnología europea de atracciones ya probada, instalarla en el parque más querido de la ciudad y dejar que llegara la multitud. Y llegó.
La apuesta dio resultado casi de inmediato. Fantasilandia se volvió parte fija de los fines de semana santiaguinos en su primer año, y la montaña rusa Galaxy, una estructura de acero que se alzaba sobre los eucaliptos del Parque O'Higgins, fue el símbolo del parque durante tres décadas. Las ocho atracciones originales de Ortega crecieron hasta superar las 30 en los años 2000, y cada incorporación llegaba desde un rincón distinto del mundo: Fabbri en Italia, Huss en Alemania, Zamperla, Vekoma, Intamin.
La historia de la Galaxy terminó en 2013, cuando un accidente obligó a su cierre definitivo. Para entonces, el parque ya había superado con creces a su atracción fundacional. El Raptor, una montaña rusa suspendida con loops de Vekoma que costó US$10 millones, había tomado el protagonismo en 2008. Fantasilandia se había convertido en algo que Ortega probablemente nunca imaginó: un museo en funcionamiento de la ingeniería global de parques de diversiones, escondido dentro de un parque público chileno.
Atracciones de cuatro continentes
El parque dentro de un parque
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06 Preguntas frecuentes.
Las preguntas que más nos envían los viajeros sobre Fantasilandia.
¿Vale la pena visitar Fantasilandia?
Sí, sobre todo si viaja con niños o quiere una pausa de los museos y monumentos de Santiago De Chile. Es el único gran parque de diversiones de Chile, así que no tiene un equivalente local, y además su ubicación dentro del Parque O'Higgins, uno de los grandes parques públicos de la ciudad, hace que la llegada sea realmente agradable. Quienes buscan adrenalina encontrarán que la montaña rusa Raptor y la atracción acuática Tsunami ya justifican por sí solas el precio de la entrada.
¿Cuánto tiempo se necesita en Fantasilandia?
Un día completo, unas 6 a 8 horas, alcanza para recorrer casi todo el parque sin apuro. Las familias con niños pequeños pueden encontrar suficiente con 4 a 5 horas, ya que las atracciones de la Zona Kids son menos y se recorren más rápido. Los fines de semana se llena; llegar a la hora de apertura reduce bastante los tiempos de espera.
¿Cuál es la mejor atracción de Fantasilandia?
La gran atracción es Raptor, una Vekoma Suspended Looping Coaster que costó alrededor de US$10 millones cuando abrió en 2008, y fue apenas la segunda de su tipo en Sudamérica. Si hablamos de atracciones acuáticas, Tsunami, del tipo shoot-the-chute, es la otra gran destacada del parque. Ambas están en la Zona Adrenalina.
¿Cómo se llega a Fantasilandia en Santiago De Chile?
Tome el Metro de Santiago hasta la estación Parque O'Higgins (Línea 2, dirección Baquedano): la entrada del parque queda a pocos minutos a pie desde la salida. Ir en auto es posible, pero el estacionamiento alrededor del Parque O'Higgins se llena rápido los fines de semana y los feriados.
¿Fantasilandia es buena para familias con niños pequeños?
Sí, la Zona Kids está pensada específicamente para niños pequeños, con atracciones como el Carrusel, Dragon Mountain y Villa Magica. La mayoría de las atracciones intensas tiene restricciones de altura, así que los niños de menos de aproximadamente 1,2 metros estarán limitados a las zonas Family y Kids, que aun así ofrecen actividad suficiente para medio día completo.
¿Cuándo abrió Fantasilandia?
El parque abrió en 1978, y los registros sitúan la fecha el 28 de enero de ese año. Comenzó con apenas 8 atracciones, incluida la montaña rusa Galaxy, que entonces se promocionaba como la más grande de Sudamérica, tras una inversión inicial de alrededor de US$2 millones con atracciones importadas desde Europa.
¿Fantasilandia está dentro del Parque O'Higgins?
Sí: Fantasilandia está dentro del Parque O'Higgins, el gran parque público de Santiago De Chile que lleva el nombre del héroe de la independencia Bernardo O'Higgins. La entrada al parque es gratuita; Fantasilandia funciona como una atracción de pago independiente dentro de él. Eso permite combinar la visita con tiempo en las áreas verdes de alrededor.
Verificado, y a la vista.
Investigado y redactado por el equipo editorial de Audiala a partir de registros históricos, archivos arquitectónicos y conocimiento local.
Fuente principal para las fechas de inauguración de las atracciones, los fabricantes, los hitos de la historia del parque y el cierre de la montaña rusa Galaxy en 2013.
Fuente turística local usada para la historia de la fundación, las descripciones de las zonas, las cifras de inversión inicial y el contexto cultural de la apertura en 1978.
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